A pesar de que la incontinencia urinaria deteriora significativamente la calidad de vida de la mujer, limita su autonomía y reduce su autoestima1Espuña Pons M. Incontinencia de orina en la mujer. Med Clin (Barc) 2003; 120: 464-472. , el índice de consulta sobre pérdidas de orina a un profesional de la salud es sorprendentemente bajo2Hunskaar S, Burgio K, Diokno AC, Herzog AR, Hjalmas K, Lapitan MC. Epidemiology and Natural History of Urinary Incontinence (UI). En: Incontinence 2nd Edition. Abrams P, Cardozo L, Khoury S, Wein A (Eds). Chp 3, pp. 165-202. Plymbridge Distributors Ltd., United Kingdom 2002..
El 68,2% de las mujeres con pérdidas de orina que han participado en el Estudio Evolution de SEGO-Ausonia no han preguntado sobre sus pérdidas a un profesional de la salud.
El 73,5% de estas mujeres han indicado como principal motivo "no me supone un problema". Este porcentaje desciende ligeramente hasta el 69,7% en el grupo de mujeres entre 60-74 años. En segundo lugar el motivo citado es por "no creo que tenga solución" (11,2%). En el grupo de mujeres de entre 60-74 años el porcentaje que cree que no tiene solución es del 18,4% (Tabla 1).
Sólo el 31,2% de las mujeres con pérdidas de orina encuestadas en el Estudio Evolution de SEGO-Ausonia han indicado haber preguntado a un profesional de la salud. Este porcentaje es del 21,2% en el grupo de mujeres de entre 45-49 años mientras que en el grupo de mujeres de entre 50-59 años y 60-74 años es ligeramente superior al global (Tabla 2).
El 53,0% de las mujeres con una frecuencia de 1 o varias veces al día/continuamente ha preguntado a un profesional vs. el 34,0% de las mujeres con una frecuencia de pérdidas entre 1-3 veces a la semana (Figura 1).
La frecuencia con la que las mujeres sufren las pérdidas de orina y la cantidad de orina que se escapa en cada ocasión afecta la vida diaria de la mujer con pérdidas. Estos parámetros son determinantes para solicitar opinión médica.
El 59,5% de las mujeres con pérdidas moderadas/altas ha preguntado a un profesional vs. el 27,9% de las mujeres con una cantidad escasa/nula de pérdidas (p=0,0479) (Figura 2).
La frecuencia con la que se experimentan las pérdidas y la cantidad de orina que se escapa es superior a medida que aumenta la edad por este motivo el índice de consulta a un profesional de la salud es superior en los grupos de edad más avanzada.
De entre las mujeres que han preguntado a un profesional médico, el 57,9% de ellas ha preguntado a su médico general o de cabecera, el 54,4% a su ginecólogo y el 25,4% al urólogo. Otros profesionales consultados han sido el farmacéutico, la matrona, y/o la enfermera, aunque en un porcentaje del 5% o inferior (Tabla 3).
El 81,1% de las mujeres encuestadas con pérdidas de orina no tiene intención de preguntar a algún profesional en los próximos 12 meses. Los motivos más citados son los mismos por los que hasta ahora no ha preguntado a un profesional, en primer lugar ha sido indicado "no me supone un problema" (74,0%) y el siguiente ha sido "no creo que tenga solución" (12,8%).
Sólo el 17,0% ha indicado que tiene intención de consultar sobre las pérdidas de orina. Un 51,6% de estas mujeres afirma que preguntará a su médico de cabecera, el 46,8% a su ginecólogo y el 27,4% al urólogo.
| 1. | Espuña Pons M. Incontinencia de orina en la mujer. Med Clin (Barc) 2003; 120: 464-472. |
| 2. | Hunskaar S, Burgio K, Diokno AC, Herzog AR, Hjalmas K, Lapitan MC. Epidemiology and Natural History of Urinary Incontinence (UI). En: Incontinence 2nd Edition. Abrams P, Cardozo L, Khoury S, Wein A (Eds). Chp 3, pp. 165-202. Plymbridge Distributors Ltd., United Kingdom 2002. |












